viernes, febrero 27, 2009

PACHAPO Y SU COMPARSA



CONJUNTO IMPACTO


ORQUESTA EXITO




BABO JIMENEZ Y SU BANDA



RAFFY DIAZ



CONJUNTO UNIVERSAL



TATA VASQUEZ




CHAMACO RIVERA


RAFAEL LABASTA


CONJUNTO LA CLAVE




NELSON PINEDO


TEMPO 74


LUIS PABON


RUBEN RIVERA Y SU ORQUESTA


JUSTO BETANCURT



SONORA PONCENA



ABRA CADABRA


El CD ha muerto, ¡viva el vinilo!
Cada día que pasa, los que preferimos tener la música que nos gusta en un soporte físico, somos un poco más friquis, al tiempo que la pérdida del aura de la obra de arte según Walter Benjamin.
mi pasión por el soporte físico se corresponde simplemente con una suma de fetichismos: me encanta el disco de MONGO + me encanta el diseño del disco = el disco pasa a gustarme el doble. A la espera de que los libretos digitales puedan superar los de papel, con vídeos, pistas exclusivas gratuitas como las que publica Itunes habitualmente o sabe Dios el invento que nos espera, para mí, una carpeta con mp3 sigue sin poder competir con un CD.

A menudo, los que somos consumidores compulsivos de música tenemos que lidiar con argumentos como “yo no compro discos, me bajo las canciones que me molan del Emule y ya está”; pero es que los seguidores del vinilo han estado siempre incluso más lejos en esta carrera de marcianos. En algún momento de los 90 los lanzamientos dejaron de editarse primero en vinilo y luego en cinta, dando la hegemonía del mercado al CD, y dejando los 33 y 45rpm a cuatro colgados .
Sin embargo, en los últimos meses, hasta los menos observadores se habrán dado cuenta de que el vinilo ha vuelto a grandes almacenes.


La maniobra comercial, una herramienta más en la lucha contra la piratería (los vinilos se copian en cinta, mientras que los cd’s se copian en cd) está pasando últimamente de lo anecdótico,donde no sólo la edición física está haciendo frente a las 99 cents Us de la descarga digital, sino que no hay nuevo single que no cuente con su edición en vinilo. Así, en este país de gran tradición y cultura de listas, se redondea la jugada: si te gusta mucho un grupo te descargas primero el mp3, después te compras el CD single y ahora además el vinilo con sus respectivas caras B, que no suelen coincidir.
Parece que a la gente le cuesta enterder que muchas veces se quiere decir algo con la parafernalia que hay alrededor de un disco, y ahora para mucha gente el oir música es sólo una competición de oir todo antes,Eso es una falta de respeto. Lo de “me bajo la música y ya iré al bolo” me da un poco de risa, y miedo. Si uno es fan de un artista debería tener en cuenta todo lo que este quiere expresar, o sólo le conocerá parcialmente.


Al final el mismo poco caso se le hace a alguien que quiere sacar 2 canciones en vinilo, que a alguien que decide que se descarguen gratuitamente en lastfm, o que se puedan oir unas cuantas canciones en myspace, o sea, es algo que ni se valora ni se tiene en cuenta, y me parece muy triste cuando es el artista el que está detrás de esas decisiones.Sobre el formato vinilo, pues ni punto de comparación desde el punto de vista estético.
por supervago, tomado de la web. supervago website. espana.

comentarios:
- Es indudable el valor estético y nostálgico de los vinilos, yo tengo una buena colección en casa de mi padre, pero también creo que, tendiendo como tendemos cada vez más a una sociedad de casas más pequeñas, vidas itinerantes y mudanzas habituales, los soportes no físicos nos han quitado (literalmente) un peso de encima a mucha gente. Se pierde por un lado, se gana por otro.

- Cuando no había vinilos, ni cintas, ni discos de cera, ni fonógrafo ni nada las “discográficas” eran “editoras” de música, que se mataban entre sí para tener buenos compositores en nómina, como Ricordi con Puccini o Verdi. Se forraban a base de venderlas.
Han cambiado los medios, no las formas. El arte es comercio, entre otras cosas. Ahora se venden CDs, cintas, vinilos y streams. ¿Qué más da? Siempre ganan los mismos, las discográficas-editoras.
Son ellas quienes contratan artistas, les pagan la grabación y la venden en el formato que sea: vinilo, CD, cinta, iTune, mp3 o en partituras.
Parece como si el vinilo viniera de otro planeta para darle gracia a la música. No es más que otra forma de vender música. Para mi tienen más gracia porque puedes poner más arte gráfico, a veces de vértigo (como se demostró en la magnísifca exposición sobre discos que estuvo en el MACBA el año pasado).
Es una discusión eterna, pero es fácil resumirla: se demandan vinilos, así que volveremos a hacer negocio con ellos.
- Los vinilos siguen siendo en el mundo cosa de muy pocos. ¿Que vuelven a los grandes almacenes? Normal, hay que seguir alimentando a esos fanáticos de la música que han sido los que tradicionalmente han comprado discos y seguirán haciéndolo por mucho que ya se puedan descargar gratis. Pero no hay más que preguntar a las tiendas dedicadas exclusivamente al tema vinilo para concluir que aquí la cosa está muy malita.
En cuanto a lo del espacio, bueno, creo que es el precio a pagar por los hobbys, ¿no? Los libros ocupan sitio, los comics ocupan sitio (las ediciones Absolute ni te cuento) y los vinilos ocupan muchísimo sitio. Yo el fengshui hace ya mucho que lo tengo jodido.
- El grandísimo defecto que tienen vinilos y cintas es que se deteroran. Mientras haya contacto físico (aguja, cabezal…) es inevitable que la calidad empeore.
Eso con un CD no ocurre, no existe contacto físico entre el lector y la superficie, aunque eso sí, hay que ser cuidadoso…
- Pues yo creo que tengo más CDs que saltan que vinilos rayados.
- yo también tengo más CDs que saltan que vinilos rayados… y en ocasiones, el hecho de que salte el vinilo no se debe a que esté deteriorado, sino a que igual hay que cambiar la aguja.
Pues llevo dándole vueltas al asunto todo el día y ciertamente me parece muy mal que Fnac intente sacar tajada del asunto y nos quiera vender los vinilos como fetiche burgues y, por ende, carísimo.
Muy mal, muy mal: no pienso gastarme 25 euracos en la fnac por un vinilo que, buscando por internet,puedo encontrar por la mitad de precio… o menos.
- Bueno, también hay que contar la calidad de los lectores de CD made in china y la de los tocadiscos, pero si la aguja está jodida te jode el vinilo…
Los lectores de CD de “mediana calidad” tienen corrección de errores y lectores más “finos” por decirlo de alguna manera.
De todos modos es muy relativo claro, en un CD la información va en digital, en un vinilo va en analógico, pero lo que es innegable es que si hay contacto físico, hay desgaste.Ahora es cuando alguien tiene que sacar el clásico tema de que los discos “pirata” rompen los lectores de cd y por eso son mejores los vinilos y las cassettes… ¿o ya hemos superado esa época?
e esta hablando de dos productos diferentes; Música, que al fin y al cabo, a día de hoy es en su mayoría virtual (yo todos los dias rezo a mi dios emule por hacerme mejor persona) y fetiche en forma de vinilo.


Todos tenemos una parte fetichista/colecionista que nos lleva a invertir nuestro dinero en objetos que en numerosas ocasiones simplemente decoran nuestras estanterias. En este caso, me parece que el vinilo puede tener mucho de eso.
Mi vida musical gira en torno al ipod, al ordenador, y a la radio del coche (mp3) ni soy dj ni tengo una minicadena que funcione correctamente en el que pueda usar la aguja mpara deleitarme con el sonido gramológico del vinilo.
En cualquier caso y lo que vengo a decir es que sí, que la música, como cualquier otro producto tiende a la diversificación, pero nunca a la sustitución, por lo que el vinilo es y será un objeto de culto más que un elemento práctico que nos permita musicalizarnos cotidianamente.
Larga vida al Emule!

miércoles, febrero 25, 2009

JESUS CEPEDA Y SU GRUPO ABC